| MATSU Y 0TEI | ||||
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Hola.
Soy la Otei de estos tiempos. Te invito a conocer los cursos de To-De que imparte Matsu. |
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MATSU Y OTEI . UNA HISTORIA DE AMOR BRUJOEn el año 1983 Higa , un fabuloso Maestro del conocimiento, me transmitió en Burdeos un secreto que en ese momento dejó de serlo : Otei era su madre . El propio Higa desconocía con exactitud si fue su madre natural o bien se hizo cargo de él con posterioridad. Lo que allí viví en compañía de Akashi, Takuyi y Toyohama fue algo de tal belleza e intensidad que jamás podré olvidar. Entendí que el amor es magia e ilusión y sobre todas las cosas libertad. Matsu y Otei son seres finales dispuestos a repetir su historia por los siglos de los siglos porque ambos son inmortales. Ambos muestran al mundo que el pasado, tanto si ha sido horrible como placentero, forma parte de nuestra experiencia; otra cosa muy diferente es recrearse o mortificarse con él. Matsu y Otei son “energía pura”, capaces de amarse por encima de lo humano y de sentir el dolor con tanta fuerza que hacen brotar magia de sus lagrimas. Matsu prometió a Otei enseñarle el camino hacia su estrella. Ella marchó una noche de primavera y de nuevo, como siempre ha sido, Matsu quedó solo .Los Maestros jamás pueden llorar pero Otei, un día también de primavera, le enseño a hacerlo. Por eso Matsu calla evoca y sufre; se sabe afortunado, dentro de su dolor, por fin ha podido experimentar el auténtico “Amor Brujo” .Sabe que lo importante no es el resultado sino el viaje. Matsu espera de su corazón otro milagro de la primavera y recuerda su promesa de llevar a Otei hasta su estrella porque ambos se esperaran para seguir nutriendo al mundo de la magia. ¡De aquello que mueve el mundo¡. De esta intensidad permanece en el recuerdo “El Kata de la Luna” . ........Mi madre murió centenaria , manteniendo una gran vitalidad. Una noche de luna llena , al acabar su kata, quedó totalmente inmóvil - yo estaba presente- y lo que allí ocurrió es inenarrable. Delante de ella, se formó una especie de nebulosa blanca , de la cual se dibujaban contornos y volúmenes de un bello amarillo cobrizo tan resplandeciente como el sol . De ese torbellino dorado se formó la figura de un hombre muy joven, alto y corpulento ;podría tener apenas veintiún años , que se dirigió hasta mi madre . Corrí hasta ellos muy emocionado , no pude contener las lágrimas cuando aquel hombre me tomaba entre sus brazos y con una mirada de amor ,como jamás he podido sentir, decía : ¡Hijo mío¡. Aún recuerdo la impresión de ese momento ,y recuerdo también , como su rostro dibujaba una sonrisa inmensa , que denotaba felicidad suprema. Mi madre , en ese instante no pudo reprimirse, comenzó a llorar estrechándose también entre sus poderosos brazos. Mi padre había aparecido ante ella en plena juventud; vestido con una camiseta blanca de tirantes y unos pantalones ,del mismo color , que le llegaban hasta el tobillo .Tal y como vestía cuando, por primera vez, se conocieron. Permanecieron mucho tiempo juntos hasta que ,en un momento de gloria como jamás he vuelto a experimentar , mi padre extendió su mano hasta tocar su frente .En ese supremo instante , su rostro y su cuerpo comenzaron a rejuvenecer, hasta alcanzar su máximo esplendor físico y mental. Mi madre ,con el rostro segado por el dolor ,le preguntó: - Matsu¿ porque has tardado tanto? Han pasado casi sesenta y siete años , todos y cada uno de esos días los pasé pidiéndote perdón . He esperado tu presencia, y jamás he dejado de amarte .¿Por qué tanto tiempo ? .
- Nunca dejé de estar contigo - respondió mi padre - prometí llevarte a nuestra estrella . A pesar de todo , aunque no estuviste junto a mí en el momento supremo, yo te había perdonado ; al traspasar el umbral no hice sino seguir amándote, a ti y a nuestro hijo. ¿Acaso no podías verme en tus sueños?. Tu espíritu voló un día muy lejos , quizás no te diste cuenta cuando ocurrió , pero lo cierto es que te abandonó ,y con el escapó también tu ilusión. Pero la ilusión es como los pájaros que un día ,sin saber porque ,vuelan lejos ;pero como vuelan, también pueden regresar en cualquier momento. Solo hace falta conservar la esperanza. He venido a buscarte , cuando el espíritu se encuentra de nuevo contigo . ¡Ahora sí ¡. Eres la Otei que enamoró mi corazón...........! ha pasado tanto tiempo¡.......... -Matsu perdóname - dijo mi madre , derramando amargas lagrimas de dolor contenido durante tantos años -. - No temas . He venido a llevarte conmigo , pero antes quiero conocer y abrazar a mi hijo . Por aquel tiempo tenía sesenta años- confesó el Maestro -, y paradójicamente mi padre veintiuno , por lo que la situación podía parecer producto de la locura. En una experiencia tan mágica como esa era imposible pensar en la edad o la apariencia física. Solamente me sentí movido por un amor inmenso hacia él y me lancé de nuevo a abrazarlo. Hablamos de muchas cosas, y me contó cuentos de magia que me hicieron estremecer. DEL LIBRO “EL MUNDO MÁGICO DE MATSU HIGA”.
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